domingo, 8 de noviembre de 2009


Alegría me da cuando te tengo, Alegría me da cuando te veo, Alegría me da cuando me besas, Alegría me da cuando me tomas, Alegría me da cuando te sueño. Pero llega el momento en que todo esto se convierte en miedos, pero cuando pasa eso solo pienso en ti y en lo feliz que me siento cuando estoy contigo.
Salí de la obscuridad y vine a la luz, por que yo escogí que así fuera, dejé el llanto y la tristeza de mi alma, y ahora confió en el hombre que me pueda hacer feliz. Los dos idealizamos nuestro amor a nuestro antojo y la luz nos alumbra.
Si me preguntan que si soy feliz, responderé que si, ahora soy feliz, muy feliz, por que los dos vivimos por este amor tan bonito, tu mano enlazada a la mía, el cielo que nos es por techo y nuestro amor es nuestro propio refugio, aunque afuera este lloviendo.
Los dos nos cobijamos con nuestro amor que es tan profundo, mi nombre esta grabado muy adentro de tu pecho, donde nadie le haga daño, ni contamine este hermoso sentimiento.
Como agua limpia y clara nuestro amor brota del alma, bebo de tus fuentes puras y cristalinas, eres ternura deseo y pasión, que recorre por mis venas, fuego encendido que enardece mis sentidos.
Te amo vida mía, te amo, contigo he aprendido y he conocido intensos sentimientos, me has enseñado amar con entrega total soy tuya y tu eres mío y no te dejaré ir, por que
espero que yo sea la mujer que te haga feliz.

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